Venezuela: La vergüenza del socialismo se ha completado

Hasta hace poco, unas de las pocas cosas que los defensores del “experimento” socialista de Venezuela podían señalar como prueba de su éxito, era su abundante producción de gas y petróleo. Tras haber nacionalizado la industria del gas y el petróleo bajo el mandato del difunto presidente Hugo Chávez, los venezolanos no sólo han disfrutado de unos precios del combustible ridículamente bajos, sino que también han podido alardear de ese éxito como su principal logro.

Pero eso era hasta ahora. Según varios informes, las cosas se están poniendo tan feas en este país socialista sudamericano, que Venezuela se está viendo obligada ahora a importar petróleo crudo de Estados Unidos, un país al que el gobierno venezolano ha estado acusando de imperialista y perverso. Se podría decir que hasta aquí ha llegado la revolución bolivariana. Lo irónico de esta situación no ha pasado desapercibido para observadores políticos como Tim Worstoll, que escribía en Forbes:

“Sí, en serio, el país que flota sobre la mayor reserva de petróleo del mundo tiene que importarlo. Y la razón es absolutamente simple: una política económica rematadamente estúpida. No, no es que los imperialistas estén saboteando la revolución bolivariana, no es por la caída de los precios del petróleo, no es la CIA ni es la oposición. Es simplemente la burda ignorancia sobre cómo dirigir una economía”.

Worstoll no es el único que ha hecho esta valoración. Después de años de mala gestión, corrupción desenfrenada y negligentes políticas públicas, la mayoría de los analistas políticos extranjeros están convencidos de que el culpable es el gobierno socialista. Pero a pesar de culpar a todos y a todo del deterioro del país excepto a sí mismos, incluso sus más fieles seguidores están cada vez más hastiados y exigen más cambios.

“No es que los imperialistas estén saboteando la revolución bolivariana, no es por la caída de los precios del petróleo, no es la CIA ni es la oposición. Es simplemente la burda ignorancia sobre cómo dirigir una economía”

La noticia de que Venezuela está ahora importando petróleo refinado de Estados Unidos es otro golpe más para el ego y el orgullo del una vez próspero país sudamericano.

Desafortunadamente, quienes claman por un cambio tendrán que vencer a un gobierno cada vez más autoritario y vengativo, que está decido a mantener el poder a cualquier precio. A pesar de recoger las firmar necesarias para obligar a la celebración de un procedimiento revocatorio, el gobierno socialista está desafiando a la oposición en todo momento, provocando retrasos en el proceso. Mediante esos obstáculos, el presidente Nicolás Maduro y su gobierno socialista esperan retrasar el procedimiento revocatorio hasta el año que viene, cuando la Constitución permitiría que el vicepresidente de Maduro asumiese el poder durante el resto de su mandato.

Chávez prometió el fin de la pobreza mediante generosos programas públicos al tiempo que redistribuía la riqueza generada por su abundante suministro de petróleo y energía. A día de hoy, ese sueño se ha convertido en una pesadilla.

Como observa Worstoll: “El socialismo, un sistema económico tan malo que está haciendo que un lugar que se asienta sobre $12 billones en petróleo sea pobre. Es algo que no le desearía a su peor enemigo, ¿no?”

Israel Ortega es columnista sénior de Opportunity Lives. Puede seguirlo en@IzzyOrtega.

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