Estas jóvenes no tienen miedo de decir que son conservadoras

Como seguidora de la Red de Mujeres Ilustradas (Network of Enlightened Women, NeW) que ha hablado y acudido a sus eventos, estoy contenta de ver que se inaugura su nueva campaña denominada “Así es una conservadora”.

Los campus universitarios pueden ser lugares solitarios para las mujeres conservadoras. La verdad es que la diversidad y la inclusión a menudo se topan con las puertas de la ideología política, a pesar de que los campus manifiesten su interés por la diversidad económica, de género, religiosa o étnica.

Durante mi época como estudiante en Harvard, a menudo me sentí reprimida y mal representada por la retórica de algunos compañeros de clase que describían a los conservadores como generalmente retrógrados, estrechos de miras y misóginos. Lo cual choca con la realidad. Por ejemplo, la entrevistadora, la encuestadora Kellyanne Conway señalaba el año pasado que de las seis senadoras republicanas, tres eran provida y tres eran proelección. Sin embargo, el 100% de las senadoras republicanas afirman que son proelección. El Partido Republicano ciertamente permite la diversidad ideológica sobre la cuestión del aborto, mientras que los demócratas exigen absoluta pureza, lo que se contradice con el enfoque con matices de que Gallup y otros nos dicen sobre lo que realmente quieren las mujeres.

Estoy de acuerdo con el punto de vista de NeW: es el momento de que las jóvenes dejen de esconder sus ideas conservadoras. La nueva campaña del grupo pretende fomentar una comunidad positiva de jóvenes conservadoras e incorporar a más miembros para que puedan expresarse. A partir de hoy, los seguidores de NeW inundarán las redes sociales con ShesConservative, con comentarios en Instagram, Twitter y Facebook.

A lo largo de la semana que viene, NeW va a animar a la opinión pública para que participe haciéndose un selfi y subiendo una nota sobre por qué una mujer es conservadora, con la mencionada etiqueta.

Emily Hall, una estudiante de Harvard, compartió sus ideas con NeW:

Antes de la facultad, nunca había visto puestas en entredicho mis creencias políticas. Fui a una escuela católica durante 14 años, y las personas con las que interactué estaban de acuerdo conmigo, al menos en la mayoría de los temas que conocía y por los que me preocupaba. Todo eso cambió cuando empecé mi primer año. Muchas de las personas que conocí sentían repulsa por el conservadurismo, tenían ideas equivocadas de lo que yo, como conservadora, debía creer, o simplemente no pensaban que una universitaria pudiera no estar de acuerdo con el feminismo moderno o el progresismo. Rápidamente aprendí que tendría que ser capaz de defender hasta el último concepto de mi sistema tradicional de valores.

La denigración del conservadurismo se extendía desde otros estudiantes a mis cursos, desde el centro de voluntariado del campus a los adornos de Navidad del comedor, que durante mi segundo año incluyeron un salvamanteles con una guía para debatir en casa de política con una familia potencialmente retrógrada y conservadora. Me bombardearon con el progresismo, y no sabía cómo hacerle frente. Encontré que lo que necesitaba era más educación, más oratoria… necesitaba oír los puntos de vista que no me aportaban mis profesores y compañeros. Adquirir conocimientos sobre varios temas me permitió recordar por qué soy conservadora, así como desarrollar argumentos lógicos y basados en hechos frente al progresismo de la cultura pop que tan extendido está en los campus.

Creo en nuestra Constitución, creo en la responsabilidad personal y creo en defender nuestras libertades. Hoy en día no resulta muy popular creer en estas cosas… pero he encontrado una comunidad de personas, en Harvard y en NeW, que me recuerdan que no estoy sola y que me ayudan a tener fuerza para expresarme contra el progresismo que rodea a la universidad.

“Adquirir conocimientos sobre varios temas me permitió recordar por qué soy conservadora, así como desarrollar argumentos lógicos y basados en hechos frente al progresismo de la cultura pop que tan extendido está en los campus”.

– Emily Hall

El caso de Hall, desgraciadamente, dista de ser el único. Muchos estudios indican que los centros educativos tienen un fuerte sesgo izquierdista y que los responsables tienden a discriminar a los conservadores a la hora de su contratación, con independencia de sus credenciales. Esto crea un entorno cerrado en el que los jóvenes no tienen contacto con un verdadero intercambio de ideas.

Mi esperanza es que estas jóvenes conservadoras que toman parte en ShesConservative se sientan capacitadas para expresarse de forma abierta y orgullosa. Para mí, así es como debe ser el verdadero feminismo.

Carrie Sheffield es columnista sénior de Opportunity Lives. Puede seguirla en Twitter:@carriesheffield y en Facebook.

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